Iluso yo… Iluso yo, que pensaba que la coña de los Sharknados se terminaría en la segunda, o en la tercera parte. Pero aquí estamos, con la quinta y con final abierto en la misma. Esto es claramente un signo de que esta mierda de mundo ‘se va a la puta‘, irremediablemente… ¿¡EN SERIO!? ¡CINCO PUTAS PARTES DE UNOS TORNADOS DE TIBURONES! ¡Con el Ian Zierring!, que no solo ha resucitado de entre los muertos, sino que ahora cobra un pastizal por hacer estas mierdas… sin palabras me hallo… A ver… gentuza de The Asylum: Hacer un chiste una vez vale, hacerlo dos veces también, a la tercera igual todavía queda alguien que no lo haya escuchado… ¿¡PERO CINCO JODIDAS VECES!? ¡Váyanse a tomar por culo ya! (Click en leer más…)

Ya a la cuarta le llegaba de cojones, aunque he de reconocer que los diez primeros minutos eran tan exagerados, tan intensos, tan “over the top”, que hasta eran divertidos. Luego ya se podía quitar la película porque lo que venía luego era una hora de tedio, cameos estúpidos, y parodias de otras películas con codazo de cuñao incluído. Esta quinta parte, carece de esos diez minutos, con lo que ya ustedes excusan de empezar a verla siquiera.

En los diez primeros minutos, nos dan el codazo de cuñao fusilando la escena inicial de “En Busca del Arca Perdida”, en un set de cartón piedra muy poco iluminado para intentar dar el pego. La historia en este caso, es que las ‘Hermanas Sharkando’ (una sociedad secreta de tetonas que se dedican a combatir los sharknados), han encontrado una piedra que tiene la posibilidad de invocar sharknados a voluntad. ¡Pues dejadla en su sitio cojones! ¡Allí estaba bien escondida! Y pasa lo que tiene que pasar, al sacarla empiezan los sharknados de nuevo, pero esta vez en Londres.

Cameos dignos de casa de los horrores

En la anterior entrega, ya teníamos a un mocoso repelente, el hijo de los Shepard, que lo único que hacia era dar por saco. En esta entrega ya está un poco más crecidito, y es todavía más repelente. Ahora va de resabidillo y sobrado, al mismo tiempo que no hace nada… es más, lo único que hace es quedarse atrapado en un sharknado y el resto de la película se la van a pasar buscándolo por todo el mundo… porque además ahora los Sharknados también tienen la propiedad de desplazar a la gente por el espacio a través de su núcleo paradójico-espacio-temporal, tócate los cojones.

Los efectos especiales, como siempre van desde supercutres a medio decentes, en el caso de alguna escena de destrucción de las ciudades. Pero lo que si es un puto mojón que te cagas, son los cameos, en las anteriores aun reconocías a gente… en esta tienes a Tony Hawk, Brett Michaels, Dolph Lundgren, y luego a un montón de momias llenas de botox, que intuyo que son viejas glorias de lo suyo y no tienen donde caerse muertos y su única opción es aparecer aquí diciendo dos paridas que ni puta gracia tienen… Tan poca gracia que hasta opté por autolesionarme en el caso del encuentro con el Papa. Atentos:

“Perdóname padre, porque HE PESCADO.” (Mátenme ya, please)

Holanda, Australia, Brasil (bueno, un set minúsculo inspirado en), Italia, Japón… Cada país con un par de cameos de mierda y luego el correspondiente Sharknado (o un ‘sharkzilla’ en el caso de Japón) que los volverá a teletransportar a tomar por el culo. Todo para al final terminar en Egipto, donde hay una cámara secreta, con sus convenientes antorchas que llevarán encendidas miles de años esperando a que llegasen estos mongolos, donde está la maquinaria que con una sola palanquita basta para detener los sharknados (o eso pensaban ellos). Al final el híbrido Tara Reid/Terminator se sacrifica para darle dramatismo al asunto, provocando una explosión electromagnética de tres pares de cojones y terminando con los sharknados… ¿Por qué no te sacrificaste hace dos películas, zorra?

Y aunque parece que ya está… al final es cuando viene lo peor. La explosión ha dejado al mundo entero hecho un erial inhóspito. Shepard coge la cabeza de su amada, y se pone a recorrer el mundo en busca de supervivientes. Años después, aparece el puto Dolph Lundgren, recoge a Shepard en su carro, le dice que es su desaparecido hijo, activa su condensador de fluzo y se van viajando en el tiempo… ¡Toma cliffhanger! ¡Yo quiero el mismo ácido que toman los guionistas!

¿Sharknado 6: Mad Sharks?

Evitar a toda costa, no se hagan esto, vean la primera o la segunda entrega, que no estaban “tan” orgullosas de ser la bazofia que eran.. Será por películas de tiburones, joder…

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