Finalmente, y como era de esperar, la Tierra ha sido prácticamente desolada por el holocausto nuclear que tanto anhelan Bushito y compañía, donde un ejército fascistoide denominado Euraks se ha hecho con el poder mediante sus aplastantes métodos deshonestos de control contra la población. El precio a pagar ha sido la pérdida de fertilidad por parte de las mujeres, por lo que lo poco que queda de la raza humana tiene los días contados. Pero en un rayo de esperanza se descubre (vete a saber cómo) que aún queda una mujer no estéril en el planeta y hay que dar con ella cueste lo que cueste para el porvenir de la humanidad. Así pues; a encontrarla y a follar!

En la desfasada década de los 80 se puso muy de moda uno de mis sub-géneros preferidos; el del futuro post-apocalíptico, gracias básicamente a las mentes contaminadas de la, ahora desaparecida, industria italiana de bajo presupuesto que se dedicaron a hacer básicamente copias baratas de los clásicos “Mad Max II” y “1997 rescate en Nueva York” para regocijo de las ratas de video-clubs más infernales (o sea, la mayoría de lectores de esta santa web). Y al contrario de lo que pueda parecer, unas cuantas hasta llegaron a convertirse en pequeños clásicos de serie-B, como “Guerreros del Bronx“, “Los nuevos bárbaros“, “2020 gladiadores de Texas y, sí, “2019 tras la caída de Nueva York“.

La verdad es que ha sido gratificante poder visionar este film después de tanto tiempo, ya ni me acuerdo de la última vez que visioné una pinícula de este tipo (muy a mi pesar). Vale que es de muy bajo presupuesto, lo cual conlleva a todos los típicos errores de este tipo de engendros: actores patéticos, penosos decorados, diálogos surrealistas, cutre (d)efectos especiales y demás despropósitos, pero afortunadamente también cuenta con una de las bazas que el abajo firmante primordialmente siempre espera obtener: ENTRETENIMIENTO. Ya lo dijo mi compañero Maestro Agonizante durante el visionado entre un suspiro de afecto nostálgico: “Ya no se hacen pelis como ésta“.

Y bien, ¿qué nos depara el dichoso film? Pues más o menos lo mismo que “1997 rescate en Nueva York“, pero en cutre. Ok, ok, intentaré explayarme un poco más:

Ya de entrada se nos presenta un desolado paisaje de la ciudad Nueva York mediante una vergonzosa maqueta tras el holocausto nuclear donde el ejército de los Euraks, unos tiparracos con túnicas negras y cascos de kendo (?) montados a caballo, dominan a los pobres supervivientes de la hecatombe. La tarea de los sumisos, con la ayuda del ejército totalitario éste, es atrapar a los mutantes que viven en los suburbios para limpiar un poco la ciudad de esta maldita escoria. Vamos, el mismo método de Rudolf Giuliani, pero unos años más tarde.

Por otro lado tenemos a Parsifal, nuestro encantador prota (que no es más que el hermano bastardo de “Mad” Max Rockatansky) participando en una carrera de los autos locos en el desierto de Nevada donde para ganar se ha de destrozar a los contrincantes. La escena es tremendamente divertida, con los coches de hojalata tuneados dándose trompazos unos contra otros, mientras el público (de no más de 10 personas) esparcida por las dunas grita eufóricamente para dar un ambiente anárquico total. Obviamente Parsifal resulta ganador y obtiene el fabuloso premio de una guapa cyborg devora-hombres. Bueno, lo de guapa es porque lo pone el guión, porque menudo callo de tía, ni la Cristina Almeida, oigan. Pues bien, el tipo se la lleva a dar una romántica vuelta en moto por el desierto, pero es asaltado por la tropa del ex-Presidente de los Estados Unidos, recluído ahora en una base en Alaska. Después de sedar a Parsifal con unas pistolas-perchero que hacen “chiu chiu” se lo llevan ante el Presi y éste le encomienda la misión de buscar a la única mujer fértil que existe en todo el planeta, para salvar así a la raza humana del exterminio total, prestándole dos de sus mejores hombres para que la tarea resulte más fácil. Según su radar busca-mujeres-fértiles (?) la jamelga se encuentra en Nueva York (mira que es casualidad) y los tres zopencos se ponen manos a la obra.

Una vez llegados a la ciudad de los ex-rascacielos en unas motos que cambian de modelo según la toma, son asaltados por una horda de mutantes, a cada cual más feo. Y es que el encargado de maquillaje se luce en su trabajo, demostrando su nulo talento a la hora de crear mutantes (claro que los mutantes de la Uni 2 también se las traen). Pero estos a la vez también son asaltados por los Euraks y son llevados ante el jefazo que los interroga con la Máquina de la Verdad de Julián Lago mediante torturas. No pasa demasiado tiempo en el que los protas logran escaparse, por lo que se origina una persecución tremendamente patética (y por tanto divertidísima).

Finalmente los héroes son ocultados por un equipo de enanos y éstos los llevan ante su gran jefe, nada menos que Big Ape, un hombre-simio director de un circo de freaks, interpretado por el gran (nunca mejor dicho) George Eastman (“Guerreros del Bronx“, “Anthropophagous“). ¿Pero qué pasa con la evolución, es que ha dado marcha atrás como en “El planeta de los simios“? Pues bien, el macaco éste sabe donde se encuentra la deseada mujer fértil. Cuando los llevan ante ella descubren que es la hija de un científico que ha pasado los últimos 20 años en coma dentro de una especie de incubadora (de ahí que se haya salvado de la radiación nuclear). Ahora sólo falta que nuestros héroes puedan salir de la ciudad sanos y salvos para luego poder procrear con semejante trofeo.

En fin, otra magnífica velada que nos apuntamos en el historial del Club de los Jueves. No sé el resto, pero yo me lo pasé fantásticamente bien. Ahora a buscar “Los nuevos bárbaros” como un loco.

Ficha IMDB y fotos.