Me imagino una sala llena de personas que estan en una reunion de AA.AA (Ascors Anonimos), me levanto y con voz temblorosa declaro: “Me gusta la pelicula Commando”.

Bueno, ya me siento mejor…. La verdad es que este “clasico” del cine de accion lo merece. El conjunto final de la pelicula es tan surealista, que merece ser incluida dentro de la categoria de cine experimental. A eso hay que sumarle el doblaje en castellano, pues da la impresion a veces de que la accion se desarrolla en Villabolluyos de abajo, debido al paletudo acento afro-americano-mexicano de algunos personajes secundarios.

Bien, tenemos a un militar de operaciones especiales, John Matrix (el tio Arnold), que esta retirado del servicio activo, y vive con su encantadora hija Jenny (Alyssa Milano, la de embrujadas) en el campo. Dedican el dia a: pescar, tomar helados, transportar inmensos troncos de plastico, dar de comer a los cervatillos y cortar despues los susodichos troncos de plastico para la chimenea. Pero la tranquilidad esta por acabarse. Durante su carrera, Matrix se ha hecho muchos enemigos, y alguien que ha matado a sus antiguos compadres va ahora a por el. Su antiguo jefe en el ejercito va a advertirle de que la cosa esta muy mal, y le deja como escolta a dos equipados soldados que llevan un cartel en la frente que dice: “fiambre”. Nada mas irse el jefe en su helicoptero, Arnold pone cara de concentracion y se tira al suelo. Los soldados son ametrallados, pero Arnold no por que “olio” a los atacantes. Dejo los chistes faciles a discrecion de cada uno. Arnold va a la chabola donde esconde las armas, un cutre edificio de madera con puerta de seguridad con combinacion electronica. Pero ya es tarde, los malos se ha llevado a su hija (y de paso le han saboteado el 4×4). Pero Matrix es un tipo duro, y empuja el coche barranco abajo para realizar una persecucion trepidante en punto muerto. Planos intercalados de un 4×4 dando botes por un barranco, y de Arnold en la cabina dando saltos, mientras varios “tecnicos” de efectos especiales menean el coche y le pegan con ramitas a traves de la puerta. La machada no surte efecto, y Arnold es capturado con un dardo tranquilizante. Cuando despierta se encuentra a la banda de malos, dirigida por un ex dictador de republica bananera bastante sobreactuado, y un tal Bennett (para mi la estrella de la pelicula). Bennet es un antiguo colega psicopata de Arnold, lleva bigote mexicano y no tiene una pinta muy atletica que digamos, pero sabe poner unas caras de loco que estremecen.

Ellos le dicen que mate al actual gobernante de la republica bananera para poner en su lugar al malo, y que si lo hace, le juran por snoopy que le devolveran a su hija sana y salva. Arnold no se lo cree, y en cuanto tiene oportunidad, se escapa sin que nadie le vea (saltando de un avion en marcha) e inicia la busqueda de su hija, ayudado por una azafata que pasaba por alli, cazando a los desprevenidos malos. Los mata uno a uno mientras le va sacando las pistas. Mencion especial para el malo al que cuelga de un barranco cogiendolo por un tobillo, con su brazo debil. Genial es la palabra…. El nota colgando de un pedazo de cable que canta impresionantemente, el maniqui descoyuntado cayendo colina abajo, el grito de horror cutre que le ponen al caer. Bueno, Arnold logra seguir la pista hasta la base del malo, y la asalta despues de robar una tienda de armas. Un tipico clasico de las peliculas de la epoca: pulsas un boton y la tienda que vendia bates de beisbol y escopetas de aire comprimido tiene en la trastienda bazookas, ametralladoras, explosivos de esos C4… Me da miedo descubrir un dia un boton secreto en el Corte Ingles y encontrarme en la trastienda armas nucleares.

Arnold y la azafata (que como toda azafata sabe volar avionetas), asaltan la isla del malo. La avioneta no arranca, pero Arnold nos regala uno de los mejores dialogos del film diciendo eso de: “arranca o te destrozo”. Al instante, el motor funciona, y cuando la azafata lo mira incredula, el sentencia: “siempre funciona”. Eso es un tio duro. Arnold, ya en tierra, se equipa con lo que ha robado y asalta la fortaleza del malo, que ya se lo esta empezando a ver venir a juzgar por la cara que pone.

Se suceden escenas memorables donde las alla, sobre todo cuando Arnold hace explotar los barracones de los soldados. En la puerta hay varios maniquies, clavados en palos, montando guardia, los cuales (como es logico) ni se inmutan cuando la casa explota justo detras de ellos. A parte de que los barracones estan hechos con el minimo posible de madera. El malo podia haberse rascado un poco el bolsillo por el bien de sus hombres. Delirante tambien el ataque al palacio. Arnold tira sus granadas y los malos salen volando por el jardin gracias a unos sutiles trampolines pintados de verde para que no canten (pero cantan). Llegamos al gran duelo final, mientras Arnold ya se ha despachado al jefe de los malosos, y su hija ha logrado escaparse del Bennett, el cual la persigue. Como hemos dicho, Bennet esta un poco fondon, y eso no ayuda a dar espectacularidad a la escena en la que salta una valla de medio metro a lo justo. Gran final, lucha a cuchillo entre Arnold con su cara mas petrea que nunca, y Bennet mostrando su catalogo de caras de loco. Pero el final esta cantado, Bennet es pateado, gaseado, quemado, electrocutado…lo matan varias veces como si nada. Pero al final Arnold le tira un tubo de hierro y lo atraviesa de parte a parte, dejandolo clavado a una caldera de vapor. El humo sale por el tubo que esta a traves del malo en un alarde de efectos especiales, mientras Arnold sentencia: “suelta un poco de vapor, Bennet”. Arnold se ha machacado a todo el mundo, y puede volver a casa con su hija y su nueva amiga azafata a continuar su vida campestre, mientras asegura que nunca mas volvera a hacer algo asi.

Lo dicho, gran pelicula.