Como la gente «se raja», decidio aventurarse a tragar con este carro de mierda un servidor él solito… y menudo carro de mierda, la peor «post-apocalíptica» que he visto hasta el momento. Estes italianos no tenían nada que envidiar a Troma en su tiempo…

Estamos en el año xxxx, xx años despues de un fiasco de guerra nuclear que ha mandado a la humanidad a tomar por culo, solamente quedan un puñado de supervivientes en busca de algún atisbo de civilización en la Tierra.

Esta es la sinopsis básica de la película, bueno, mas bien es la sinopsis de unas 200 películas del género… ¿para qué idear algo nuevo? En contrapuesta, los Templars son una banda de macarrillas disfrazados de músicos de rock industrial alemán (Ver foto-ejemplo) que pretenden castigar a los supervivientes matándolos, para así «eliminar el semen del hombre de la faz de la Tierra», como castigo a la raza por haber destruído todo.

   ¿Diferencias? Cero.

Su modus operandi no es menos, recorren el mundo volando todo por los aires y matando a todo dios… pero un momento, si estan en un mundo post-apocalíptico ¿por qué santos cojones lo vuelan todo por los aires? Los recursos escasean, no hay comida, no hay metal forjado, hay que cuidar las armas… bah, que más da, si total no tenían ni para contratar a uno de nuestros chimpancés drogados como guionista. Más que nada porque a uno de estes simios no se les ocurriría el ritual de iniciación a los Templars que se ve en esta cinta (comprobadlo por vosotros mismos, no pienso describirlo).

Despues estan los supervivientes, que viven en descampados, dentro de tuberías enormes, y tambien viven en caravanas recubiertas de papel de aluminio, y ojo al detalle… tienen coches de verdad (este tema lo tocaré más adelante), incluso hay unos que tienen un autobús, todo un lujo… me jugaría el cuello a que era el autobús en el que trajeron a los figurantes y se olvidaron de retirarlo del escenario… a estes supervivientes les sobra la gasolina, increíble en un mundo arrasado por una guerra nuclear. Los mendrugos estes se pasan el día escuchando una radio a ver si captan señal procedente de alguna ciudad que pueda quedar en pie en el planeta… en una ocasión están recibiendo claramente en morse un S.O.S. … y dice el listillo de turno: «Están emitiendo en señal internacional» (¡Ole tus webos, Manolo!)

Palas Bellota.

Y como no, tenemos a nuestro héroe, un Mel Gibson de pacotilla y canoso llamado Scorpion… lo conoce todo dios, y todo dios dice que es una máquina de matar… mentira todo, lo capturan los malos en 0,2 siendo unos inútiles del 15. Pasemos a numerar a los individuos:
-Scorpion: El machote, el vengador, el llanero solitario, es más duro que un duro de 6 pesetas. Viaja por ahí con un cadillac con cúpula de cristal. Es todo un conquistador, se camela a la chica en 30 segundos.
-La chica: Como era de esperar, la iban a capturar los malos, justo apareció Scorpion para rescatarla y llevársela al huerto ipso facto. Ojo al cardado del pelo.
-Nadir: El nombre más normalito de la película. Un negrata de mostacho que debe tener pluma, se pasa toda la película persiguiendo al bueno para discutir con él quién es el más duro. Mención especial cuando liga con una chica y ésta dice que «tiene los biorritmos bajos y que necesita conversación para estar preparada para hacerlo».
-One: El jefe de los templar, un pirado del 15 de dudosas tendencias sexuales.
-Shadow: El que da la cara en lugar del jefe, realmente nunca se llega a saber de que lado esta hasta el final… hasta parece que se lleva de buen rollo con Scorpion.
-El Chico: Un niño rubio con 2 dientes como palas, vive solo en un desguace, sabe la ostia de mecánica, conduce mejor que el bueno y tiene un tirachinas supersónico-explosivo. Es especialmente repulsivo.

Los escenarios no distan más allá de la ladera de una montaña y un par de explanadas de tierra, da la sensación de que están siempre en el mismo sitio (vamos, que sí lo estan). La banda sonora es todo un atentado contra el pabellón auditivo, a base de sintetizadores ochenteros y la incursión de alguna música que parece sacada de una Nintendo de 8bits (verídico). Y bueno, los efectos de sonido están a otro nivel ya, los coches parecen micromachines motorizados, las armas de fuego hacen «Piu! Piu!» (incluídas las M16).

Pero el verdadero delito son los coches, carros, o cualquiera que sea la definición correcta para los engendros motorizados de latón de los que hace gala el amago de película este. Tuberías de latón, ralladores de queso, taladros gigantes, mecheros mastodónticos, cañones delanteros y traseros, sierras mecánicas, ventiladores… vamos, nada que envidiar a las «Guerras del desguace» de la AXN, bueno, solo que con un presupuesto ínfimo (y el presupuesto de las guerras del desguace ya es pobre de por sí).

La peor del género post-apocalíptico de esta web, con diferencia – IMDB