Antes de nada, me gustaría agradecer a nuestro compañero Jesucristo su aportación al “club”, esta bien saber de vez en cuando que todavía se nos puede sorprender a pesar de habernos regocijado con tantas defecaciones del séptimo arte (así te pudras vivo por dentro, hijodeputa).

Rencillas aparte, en esta película tenemos ciborgs, cavernícolas, romanos, una científica (rubia, para que digan que las rubias son tontas…), un amago de cocodrilo Dundee, un ninja, un científico loco y a Gabino Diego… Pues de semejante ensaladilla de elementos de cine de serie b, el resultado os lo podeis imaginar. Si teneis pensado visitar la web de Gabino Diego, la respues es “no”, “no” sale esta película en su biografía oficial.

Robomierdatanqueta.

La película empieza poderosamente, con la jeta de un terminator de pacotilla intercalada con imágenes de una maqueta de un avión que se va a estrellar y unos soldados imperiales romanos. Esto ya es un espectáculo de por sí, llegado a este punto, ya no nos podíamos creer lo que estabamos viendo. Podeis ver los 2 primeros minutos de película pinchando AQUÍ. Pasado este preludio a la hecatombe, 2 científicos pirados reciben una cápsula procedente del pasado, estan enviando a robomierda (que de robo solo tiene el ojo de terminator y un radiador a la espalda) al pasado a robarle escudos a los romanos. Cuando el malo maloso le ordena al otro científico destruir a robomierda, intentan escapar. Mención especial para la “unidad móvil” de robomierda, que lo convierte en robotanqueta. Matan al científico bueno y robomierda escapa de la mansión del malo perseguido por una panda de gañanes en camisa y vaqueros.

¡Mierda! M´han pillado.

Así que robomierda se dirige a visitar a la Coronel nosequé (interpretada por la que hace de Tasha en Star Trek)… no sin antes meternos la típica escena de los guardias de seguridad borregos que son vapuleados por robomierda. Eso sí, sorpresa la nuestra cuando alguien dijo “¡Eh! Ese se parece a… ¡Dios! ¡Pero si es él!”, si señores, Gabino Diego, muy calladito se lo tenía, pero aquí no se libra ni dios de la quema. Eso sí robomierda es bueno y amable y los duerme con su brazo de gas (tiene brazos para todo).

La “coronel” esta, que además de rubia no es tonta y es científica, es la diseñadora original de robomierda, pero que ahora esta trabajando en la nueva versión del Robot Emilio, que a pesar de tener menos movilidad incluso que el original, es capaz de usar tecnología transportadora de materia para vacilar a la peña. Despues de que robomierda le cuente su vida a la rubia de bote, pues deciden ir a buscar el avión en el que viajaba John (robomierda antes de ser robomierda) antes de estrellarse y de que el malo le metiese los implantes cibernéticos para descubrir quien era. El papel de la rubia durante el resto de la película va a consistir en reir las bromas tontas que pueblan toda la película.

Llegan a un pueblo, y necesitan contratar una barca que los lleve río arriba para encontrar el puto avión, eso sí, en el pueblo ese deciden quien lleva a los pasajeros destrozando la cantina mas que a ostia limpia. Como no, la patética escena va adornada con música de coña. Al final “gana” un matao que va de cocodrilo Dundee por la vida y no llega a chachi. Durante el viaje por el río los persiguen los pueblerinos y los malos… menuda pandilla… Llegado a un punto, robomierda se cae de la barca con el robot emilio como si fuese una piedra y desaparece del mapa.

¡Nunchaku Power!

El delirio supremo comienza cuando Dundee y la rubia son capturados por una tribu de cavernícolas, robomierda se encuentra con el hijo del científico-bueno-muerto, que es un puto ninja. ¡Han metido un puto ninja en una película donde ya había putos robots y putos cavernícolas! Ya puestos que metan a la gallina caponata, a unos zombies y a Bruce Campbell disfrazado de Elvis. Es que vamos, esto es de tomate un tripi, mirate todas las películas de serie B que puedas, y luego mezclalas.

Al final, y tras enfrentarse a los mismo gañanes en camisa y vaqueros del principio montados en unas motos con escudos reflectores de rayos láser, llegan a la mansión del malo malísimo. El malo malísimo ha aprovechado el tiempo para convertirse a sí mismo en otro robomierda, mención especial para sus apariciones durante la película hablando con los masillas de camisa y vaqueros mientras se atornilla el brazo. El plan del malo es viajar a la Roma imperial y tomar el puesto de emperador a la fuerza… miralo, llámale tonto, quiere ser el anfitrión de las mayores orgías de la historia.

Al final, robomierda se sacrifica para salvar a sus amigos, y sin darle mayor importancia a su sacrificio, mandan al malo a la era volcánica… la rubia de bote se parte el ojal a reir por enésima vez en la película y fin.

IMDBReseña en Badmovies.org (Más imágenes y vídeos)