No piensen ni por asomo de que esta porquería trata sobre un monstruo marino de plástico patético como en Serpiente de Mar, porque aquí no había presupuesto ni para eso. Esta cinta de Joe DAmato es tan sumamente leeeenta que hace que las de Amando de Ossorio parezcan rápidas rápidas…

…los protagonistas hablan con retardo, como si estuvieran conectados con Ono… el cámara se para durante 5 segundos en cada una de las caras de los protas cada vez que pasa algo, y durante 1 minuto (o más) si llegan a un lugar nuevo. El tema podría estar bien ya que la peliculilla es italiana, y no se cortan con el gore, ilusión que es ofuscada por la sangre naranjaque han usado para dichas escenas. Además, el “monstruo” es un tipo que se volvio loco y ahora solamente come carne humana, además tiene un apetito voraz… lo típico, vamos, un bocado a cada víctima y a desaprovechar el resto. El tipo este guarda un relativo parecido con Rob Zombie despues de cortarse el pelo.

Mirad si tiene apetito el notas este que se ha comido a TODO DIOS de una isla turística griega, y llegan los paletos de los protagonistas y no van y postulan la hipótesis de que ha habido una epidemia… A lo ya mencionado de la lentitud de la película, se le suma, cómo no, la negligencia de los protagonistas, ¡Joder! ¡Que sólo es un hombre! ¡Y se mueve como un zombi! ¡Y además respira muy alto para que lo oigas venir!

El lado positivo es que sabemos que después de 27 años, las pautas del cine “slasher” no han cambiado, hay una pareja de figurantes que muere al principio, los protas tienen voluntad de acero cuando pierden a alguien querido y si ven un cadáver en avanzado estado de descomposición pues un grito por el susto y sin mayor importancia. Es que me cago en dios, cuando yo jugaba a La Llamada de Cthulu, era ver un cadáver y ya casi se te volvía loco el personaje… en fin…

Mención especial para la banda sonora, que como habreis imaginado, a principios de los 80 estaban de supermoda los sintetizadores, y como consecuencia la banda sonora es un atroz atentado contra los tímpanos en el que un degenerado aporrea el sintetizador sin piedad durante toda la película.

IMDB – ¿Un 5? Serán 5 horas de siesta las que proporciona esta cinta después de haberla visto mas bien… por una vez, no hemos reprochado a Jesucristo que se quedase dormido durante la sesión Ascor.