Los de Cuatro desde luego que se lo curran, material ascor de 1ª… y yo que pensaba que jamás llegaría esta bazofia doblada al español… Pues sí señores, la película del Domingo prometía, y a diferencia de la defecación de la semana pasada, esta ha cumplido.

El ejército (como no) experimenta con unas hormonas mutadoras que provocan que las cosas crezcan desmesuradamente (¡qué original!). Su campo de pruebas es una isla cercana a Hawaii… a ver, ¿pero no es que los dragones de Komodo solamente residen en la isla de Komodo? Es lo mismo, ¿para qué devanarnos la cabeza?. En dicha isla residen 2 científicos, su hija y el novio de ella. La hija, a pesar de aparentar casi 40 -y no nos equivocamos, es una actriz porno de casi 40-, tiene la edad mental de una niña pequeña. Nota especial para el cásting de la película, se ve que el único dato que pedían para echar un CV, debía ser la talla de sujetador, porque lo de las tías de esta película no tiene nombre. Por otro lado, unos atracadores de casinos dan el golpe de su vida y tienen la brillante idea de coger un puto helicóptero durante una tormenta de tres pares de cojones, como es de esperar, también acaban en la isla. Que por cierto, se aprecia claramente que tanto la escena de cuando despega el helicóptero y la de cuando aterriza fueron rodadas en el mismo sitio, y para rizar el rizo, son tan rancios que solo se ve llover en la mitad de la pantalla, en la otra mitad no cae ni gota.

Pero en la isla se lo tienen bien montado, viven en toda una casaza en vez de en un laboratorio, en realidad, la casa es tan poco convincente (para estar donde esta), que yo creo que el director de esta basura dejó que rodasen en su propia casa. Para defenderse de los komodos como camiones, cuentan con un “campo eléctrico impenetrable”, que se traduce en unos palos metálicos de las redes de badminton que venden los chinos con unos leds azules, y esto es el mayor derroche de medios de la película. El resto ralla a la cutrería más absoluta, las cortinillas de cambio de escena se repiten hasta la saciedad, como por ejemplo cuando aparecen los barcos militares en puerto, que aparte de que repiten la imagen hasta 3 veces en toda la película, en una de ellas le ponen sonido de tormenta y listo, ya hace mal tiempo en tierra. Es que no se han molestado nada, se ven los barcos anclados en puerto con las aguas cristalinas y tranquilas.

Y las actuaciones de los komodo son absolutamente patéticas, quitando ya el hecho de que parecen lagartos de plástico de todo a 100, es que han grabado 4 animaciones con ellos, y las reusan una y otra vez, y venga, ahora la misma animación… pero como es de noche no lo parece, por poner un ejemplo. Pero lo mas aberrante es el ABUSO del “efecto espejo” que se hace en toda la película. ¿Qué es el efecto espejo? Pues sirve para complementar por ejemplo la escasez de lo que he mentado anteriormente, o de explosiones, o de imágenes de aviones “de archivo”; consiste en “espejar” la imagen para hacer la simétrica a la misma, y con eso el gilipollas del de montaje pretende hacernos creer que es una escena nueva, pero claro, el subnormal de turno las pone casi unas detrás de otras, como si pensase que somos tan tontos que no nos vamos a dar cuenta. Y continuando el tema de la actuación de los bichos, es que no hacen nada, aparecen, amenazan a los protas, los protas les disparan, mientras se quedan quietos rugiendo, y cuando se aburren se van. Los “buenos” deben de llevar el truco de munición infinita o algo, porque se pasan media película disparando… para nada, más o menos como en Skeleton Man. Pero por favor, sigamos con los Komodos como tráilers… porque los ineptos que han perpetrado esta película es que ni siquiera han ido a la wikipedia a leer un poco sobre ellos, en esta película “corren” apoyándose sobre sus 4 patas y sin rozar la panza con el suelo. Pero eso no es lo peor, se ve que alguien en el equipo que ha creado esta mierda sabía que los dragones de komodo tenían una mordedura muy infecciosa, así que nada, pues las mordeduras de los komodos gigantes transforman a la gente en ZOMBIES. Sí sí, no me lo estoy inventando, en serio.

Entre los diálogos ilustres tenemos joyas como “-¿Podemos invertir la mutación?”, los diálogos de besugos entre la gente de la isla y los militares de tierra “-Necesitamos evacuación -Sí sí, llegará al amanecer” “-¿Dónde está el equipo de evacuación? -No podemos enviarlo hasta el atardecer (cuelga) -Llama a los aviones, que bombardeen con napalm la isla, es más limpio”, también es especialmente ridículo un diálogo que mantienen dos de los atracadores porque la chica quiere “vivir con normalidad”… primero debería pensar en deshacerse las operaciones de estética que lleva encima, porque parece un travelo.

Ya estoy deseando saber con qué truño nos va a sorprender Cuatro la semana que viene, mientras tanto, siempre queda la sesión de los Martes.

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