Engendros como este denotan el derroche de recursos que estaba haciendo la humanidad antes de entrar en la crisis económica. Y más importante… ¿qué coño hace el nombre de Stan Lee en esta puta basura? Se adjudica los nombres de “Productor ejecutivo” y de “dueño” de Lightspeed(tm).

En cualquiera de los dos casos quiero pensar que los del canal Sci-Fi (que últimamente están hasta en la sopa), emborracharon a Stan Lee, y luego le pagaron y lo convencieron para que diseñase un aborto de superhéroe (un aborto de Flash concretamente) y les dejase utilizar su nombre… Y así nace un superhéroe… bueno no, en realidad, en la película, el “nacimiento” de este héroe es mucho más cómico todavía. Es película es de lo más cutre que hemos visto en mucho tiempo, es como si los responsables de esta carroña ni quisiesen gastar mucho dinero en ella, ni se preocupasen lo más mínimo por querer hacer las cosas mediocremente bien. Si algo puede ser cutre, lo es, si puede ser más cutre, también… si durante un diálogo el careto de alguien sale descuadrado, pues movemos la cámara y alejamos el zoom (no vaya a ser que haya que rodar una frase dos veces). Los efectos especiales hay que verlos para creerlos, y el guión y los actores… sobran comentarios.

Como supondreis, esta película es para empezar a reir y no parar. El argumento va como sigue… Hay un supervillano llamado “Pitón” (introduzca broma fácil aquí) que está planeando volar Washington por los aires, y tenemos al “Escuadrón Fantasma” que lucha contra este tipo de amenazas. Así empieza la película, con el malote y sus sicarios afincados en un edificio que esta acordonado por la policía sin que nadie puedad entrar o salir. Ipso facto, el comandante del escuadrón fantasma le dice al jefe de la poli que sus hombres ya están dentro (joder, ¡qué buenos son!), de hecho son tan buenos que para molar más, llevan gafas de visión nocturna en un edificio perfectamente iluminado. Tras un tiroteo bastante cutre, nuestro antihéroe particular se enfrenta a Pitón, y resulta que se conocen de algo… todo sale mal, y Pitón escapa por la puerta principal y en coche (¡olé con el eficio acordonado) y hace volar el edifcio por los aires (con una de las explosiones más jodidamente rancias y cutres que hemos visto nunca) y nuestro prota queda sepultado.

La cirugía ha avanzado mucho, y a pesar de que a Daniel (el prota) le han quedado la cadera y las piernas completamente destrozadas, le implantan una cadera y unas piernas nuevas de titanio y acero. Ahora es cuando aprovechan para soltar todo el rollo de que Pitón era colega de Daniel, y estaba trabajando en una investigación sobre regeneración de tejidos con células de reptiles, pero no recibio la financiación necesaria y tuvo que chapar el garito (con drama incluido). Además, en el mismo hospital esta el hermano de Pitón, que lo han capturado… aquí se cae un rascacielos y no muere nadie, no veas. Pitón es buena persona y no piensa dejar a su hermano tirado, así que se acerca a rescatarlo y de paso deja encendida una máquina que emite radiaciones apuntando a Daniel para proporcionarle una muerte lenta y dolorosa. No sé en qué tipo de hospital tienen pistolas de radiación, pero bueno… Daniel sobrevive y descubre que puede correr mucho, pero se cansa muy rápido también, con lo que depende de un líquido azul para ir tirando (¡GATORADE!). ¿Y qué haces cuando descubres eso? ¡Pues te vas a la tienda de deportes más cercana a hacerte un traje de superhéroe!

Pitón, que recordemos que no tenía un puto duro, ahora tiene una bonita mansión en el campo y un regimiento de soldados a su disposición, tantos soldados que cuando uno dice algo fuera de lugar, le pega un tiro y listo. Pero el presupuesto se les debio quedar ahí, porque para planear los golpes utilizan el Google Earth, sí, cutrería al poder. Pitón quiere terminar su superbomba y necesita más piezas, pretexto que servirá para justificar un puñado de escenas de acción patéticas y sin fundamento. Como Lightspeed comienza a ser una pesadez, Pitón le secuestra a la novia y decide esperar a que llegue su escuadrón de rescate. Al final se desata el mayor sinsentido de la película, en el clímax aparece el jefe del escuadrón fantasma y Pitón desvela que él era el topo… Un momento, ¿qué topo? ¿qué hizo en la película? ¿cuándo se habló de un topo? ¿qué importa que hubiese un topo a luz de los hechos? Pues eso, como no importa, Pitón lo mata porque sí, y comienza la pelea final. Pelea que no puede ser menos excitante, porque Pitón no tiene ningún superpoder en absoluto, la cosa termina rápido porque el prota saca un frasquito que contiene un líquido rojo del bolsillo e ipso facto aparece Pitón cayendo por la ventana en llamas… ¿qué coño ha pasado? ¿qué es esta puta mierda? ¿por qué he perdido hora y media de mi vida de esta forma? ¿por qué mi vida acaba de perder todo su sentido? Es que me cago en dios ya, que le den por culo a esto ya. (El Martes terminaré viendo otra mierda de película igualmente, es lo que hay).

IMDB de la Película