Amigos, Bruce Campbell tiene problemas. Debe de estar metido en las drogas o algo peor. No es que se dedicase a hacer superproducciones, ni que fuese un actorazo… pero al menos si asumía algún papel principal en alguna película, eso era garantía de que el espectador lo iba a pasar bien. Y este no es el caso. Predator prometio comentarla, diciendo que lo único que iba a escribir en el artículo sería “La gran mierda”, pero se ve que esta cinta ya fue la gota que colmó el vaso.

A la mofa generalizada que supone esta porquería, se añade el hecho del doblaje sudamericano, que Predator se desquiciase hasta puntos insospechados y el “recital” de Jesucristo… Pero no nos salgamos del tiesto. Es el año 20XX, y la Tierra ha sufrido un cataclismo y ha quedado desertizada debido a una invasión por parte de una raza alienígena: Los Ácaros. Atacaron la Tierra con bombas de neutrones para “exterminar a la gente pero no a los árboles”… no soy una eminencia en el tema, pero me parece que dicha bomba destruye a toda la vida, lo que incluye a los árboles. Todo ello porque para los “ácaros” (que en realidad son como termitas), la madera es tan valiosa como el oro o los diamantes… Y si esto es así, ¿por qué cojones TODO esta hecho de madera en esta puta mierda de película? Bates de madera, muros de madera, torres de madera, pipas de fumar de madera, cucharas de madera, hasta los actores deben de estar hechos de madera, que son más inexpresivos que un catálogo de muebles.

Pues pasado el catalismo, aterriza una expedición espacial que llevaba sabe dios cuántos años fuera… eso es, los protas. Nada más aterrizan, especulan sobre por qué no se han podido comunicar con el planeta tras despertar de la hibernación. Bruce Campbell bromea sobre un cataclismo y que como ya no quedarán médicos sobre la faz de la Tierra y se convertirá en “el gran sanador” con sus conocimientos de medicina. ¡Bravo hijoputa! ¡Acabas de destripar media peli! Aunque la definición que da de doctor es cuanto menos pintoresca: “Los doctores son gente que ayuda a la gente”.

Pronto se encuentran con una expedición de unos tipos con unas barbas postizas que parecen hechas con vello púbico y unas fregonas sobre la cabeza. Son cazadores que buscan esclavos para trabajar para los malvados ácaros. El esclavismo consiste en mover vigas de madera de un montón a otro en los aserraderos de los alienígenas. El 90% de la película se desarrolla en el aserradero. La mecánica es simple, si no trabajas, golpe de remo; si escapas, te cortan un dedo que luego se comen los ácaros como tentempié; si vas más allá, viene un ácaro y te come la cabeza de un bocado… que es una imagen exageradamente cutre. Y por ahí quería entrar yo… el valor de producción de los ácaros tiene tanto presupuesto como un anuncio del Lidl. Están menos articulados de un Master del Universo, y su lenguaje son unas grabaciones aceleradas al 300%

Los esclavos creen que el presidente todavía vive, y que vendrá a salvarlos… infelices… Pero claro, será Bruce quien lidere la cruzada a base de demagogia barata sobre la libertad. Y con palos y flechas derrotarán a los alienígenas que conquistaron el mundo a base de bombazos (y a sus tanques). Todo ello acompañado por una voz en off porculera narrando los pormenores de la aventura, que, por supuesto, sobra.

Una victoria más del puto canal Sci-Fi sobre nuestra moral. Cada vez hacen más mierda, y más destructiva… y aun por encima, arrastrán a nuestros ídolos hacia el pozo. Si alguna vez sucede el apocalipsis, que empiece por The Asylum, Nu Image y Sci-Fi Channel… ¡POR FAVOR! Si quereis destripar los momentos álgidos de la película, aquí teneis un clip.

IMDB de la Película