Aunque no tan infame como «Ghoulies» o «Munchies«, se trata de otro desastroso subproducto aparecido a costa del éxito de «Gremlins» donde los primos lejanos de Espinete, después de escaparse con una nave de un asteroide-prisión, deciden esconderse en la Tierra para saciar su apetito y de paso montarse la juerga padre. Pero no saben que un par de caza-recompensas bastardos a lo Terminator les están siguiendo el rastro dispuestos a acabar con ellos. Así pues, el espectáculo dantesco y la ridiculez más avergonzante está asegurado. Pasen y lean.

Uno ya no sabe a que atenerse ante un argumento así: si dejar los prejuicios a un lado y disfrutar del espectáculo sin más o plantearse el suicidio de una vez por todas. Yo opté por la primera, más que nada porque amo la vida, y aun así me aburrí como un merluzo, porque menudo desfase se traen los bichejos estos. Creedme, una peli que empieza con la frase «han escapado en una nave con combustible para cruzar 7 veces la galaxia» ya dice mucho de sí. Y si además tenemos en cuenta que está concebida como una peli de terror y que es de los años 80 pues; ahí queda eso.

Entrando en la historia, la tripulación de herizos alienígenas en cuestión va a parar a una granja de un pueblucho perdido a la gracia de Dios de Estados Unidos (como en cualquier película otra película) habitado por una panda de nerds como Marianico «el Corto» versión yankee. Los residentes de dicha casa (que no distan demasiado de la familia de «La casa de la pradera«) llevan una vida de lo más paleta, con sus pajas mentales, sus pajas onanistas y el trabajo en el pajero donde guardan la paja, se ve truncada por culpa de los invasores espinosos que estan disponibles a devorarlos. Así pues, papá-paleto está dispuesto a salvaguardar la vida de su familia-paleta y la de su gato Chiwi (en nombre se las trae) a cañonazo limpio si hace falta. Sí, la mayor parte del film trata de eso, los Critters con su hambre voraz intentanto zamparse a la happy family mientras estos intentan salvar su vida atrincherándose en su casita de Pin y Pon. De lo más aburrido, vamos, igualito a «La noche de los muertos vivientes«, pero con bolas de sebo en lugar de zombies.

Mientras tanto los caza-recompensas rastrean el pueblo con intención exterminar a estos animalejos toca-cojones ocasionando el caos allá donde pasan. Sí, porque dichos hunters pueden adoptar la forma de cualquier habitante para infiltrarse entre la panda de retrasados mentales adoptando el careto del revendo, de la estrella metal-pop del momento, y hasta del tonto del pueblo que oye voces del más allá a través de su muela. Después de cargarse la iglesia y la bolera dan finalmente con la granja armando allí la marimorena. Con unas mega-escopetas que son la envidia de George W. Bush, no tienen ningún problema para fumigar a los cactus con patas, salvo al que suponemos que es la madre del cordero que incrementa diez veces su tamaño convirtiéndose así en el Dueñas de su especie. Y hasta ahí puedo leer, pero teniendo en cuenta que hay hasta una cuarta parte pues ya os podeis imaginar el final.

Vale que está hecha sin pretensiones y con un aire de parodia que a veces resulta hasta graciosilla, pero en general es tan penosa que te planteas no volver a ver este tipo de films nunca más. Lo curioso del caso es que este residuo cuenta con una legión de fans, pero cosas peores he visto.

Bueno, no sé de qué me quejo, acabo de visionar dos atentados contra la salud mental que se la dan a ésta con cuchara, lo más de lo más. Así pues, si no apreciais demasiado vuestra vida, atentos a las próximas reseñas.

Enlace IMDB de la Película