Echándole un par de testículos recientemente nos dispusimos a revirir los horrores de esta mítica cinta dirigida por el incombustible Roger Corman. Y como suele pasar en este tipo de ocasiones, decidimos no volver hacerle un “revival” nunca más… aunque para qué engañarnos, no satisfechos con Carnosaurio, en esa misma sesión terminamos viendo Skeleton Man por 7ª u 8ª vez.

Pero bueno, Skeleton Man ya ha chupado demasiada cámara en esta web (pese a tener los méritos suficientes para ello), yo he venido a hablar de mi Carnosaurio. Y lo cierto es que la cinta es aburrida de cojones, gracias a dios que tiene un par de escenas épicas dignas de lagrimear en pleno éxtasis de carcajadas. Esto es debido a que a pesar de ser una cinta de Roger Corman, pues en esta ocasión no plagia a ningún filme de la época… bueno, tal vez lo de que el monstruo sea un dinosaurio venga detonado por la célebre Jurassic Park, pero las similitudes se terminan ahí. Y a falta de un referente para plagiarle toda la base del argumento, tenemos uno original, pero de calidad Corman(tm), que narra el delirio que detallo a continuación.

Unos hippies de mierda se dedican a entorpecer y paralizar las operaciones en una cantera en favor de la naturaleza, al tiempo que son atacados y devorados por un calcetín con ojos y dientes. La presencia de estos saurios se debe a los alimentos transgénicos, pues una científica pirada cree que los dinosaurios fueron una raza superior y deberían extinguir a la humanidad para retomar la Tierra… y lo va a hacer con un maquiavélico plan: huevos transgénicos. El plan es que las mujeres se los coman y éstas den luz a bellos lagartijos que crecen a ritmo de 10 kilos por día. Pero claro, cuando a un negro se le cae un huevo al suelo y dentro lleva un lagarto, a nadie le extraña…

A grandes rasgos este es el descojonante argumento de estre truñazo inmenso (me direis que no es Ascor ni nada), pues a ello le teneis que sumar un calcetín con ojos y dientes al más puro estilo Serpiente de Mar y un dinosaurio de goma animados gracias a las artes del añejo stop motion. Y por supuesto unos serios problemas de escalado del dinosaurio protagonista que nunca tiene un tamaño consistente, tiene un margen de error de 2 metros arriba, 2 metros abajo. Si es que en El Increíble Hombre Menguante tenían un sentido de la escala muy superior… 40 años antes que la mierda que nos ocupa.

Os dejo con el IMDB de la película y su estupendo tráiler: