Me encanta la televisión I

Hace ya tiempo que me he dado cuenta de la basura que suelen emitir por televisión. Antes, lo hacian a escondidas, camuflado tras dos rombos que la gente respetaba, o a altas horas de la mañana. Desde el surgimiento de «Gran Hermano», observo que la diarrea mental es cada vez más contagiosa. Fundamentados en el dinero y en el me da igual, una patrulla de impresentables se inflan de pasta a cuenta de no decir nada que merezca la pena, de alguien que no nos importa.